Dietética y Nutrición
Cuidar la alimentación es un objetivo importante.
Debido a la falta de tiempo, al estrés y compromisos de la vida diaria, nuestra alimentación es a veces desordenada. Esto nos conduce en ocasiones a tener problemas de obesidad y otros desequilibrios como pueden ser aumento del colesterol, triglicéridos, ácido úrico, etc.
La obesidad es una enfermedad crónica, caracterizada por un exceso de grasa corporal, en la que es difícil establecer una única causa, ya que en su origen intervienen factores genéticos y medioambientales. Afecta a un gran porcentaje de la población, abarcando todas las edades, sexos y condiciones sociales.
Los riesgos para la salud son significativos cuando el sobrepeso alcanza el 20 o el 25 %, ya que aumenta sustancialmente el riesgo de padecer diabetes, enfermedad cardiovascular, y otras enfermedades altamente prevalentes, de tal manera que se ha convertido en la segunda causa de mortalidad prematura y evitable, después del tabaco.
Los objetivos terapéuticos de la pérdida de peso están dirigidos a mejorar o eliminar las enfermedades asociadas a la obesidad y disminuir las futuras complicaciones médicas relacionadas con el exceso de peso. Por eso no deben centrarse únicamente en alcanzar el peso ideal, sino en conseguir pequeñas pérdidas de peso (entre un 5-10% del peso inicial) pero mantenidas a largo plazo.
Para esto es necesario incluir cambios en el estilo de vida (plan de alimentación, actividad física, modificación de la conducta) La atención a todos estos aspectos es todavía más importante en las fases de mantenimiento del peso perdido, donde el aprendizaje en las técnicas de autocontrol de la alimentación y de la realización de una actividad física regular, junto a las habilidades para hacer frente a las posibles recaídas, sin duda serán los elementos clave para evitar o retrasar la recuperación del peso perdido.
Es importante conocer la percepción que tiene el paciente de su problema y los posibles fracasos anteriores en relación al tratamiento de la obesidad, ya que las expectativas no realistas conducen a menudo a la frustración.
En cuanto a la prevención de la obesidad, los objetivos primarios son disminuir el desarrollo de sobrepeso en personas en riesgo con peso normal, evitar que quien padece sobrepeso llegue a ser obeso, e impedir la ganancia de peso en aquellos con sobrepeso y obesidad que han conseguido perder peso. Y alcanzar de forma secundaria el control adecuado de las enfermedades asociadas a la obesidad, lo que viene acompañado de una disminución de la mortalidad de la persona obesa.
Con el fin de ayudar a solucionar este tipo de problemas, proponemos un plan de alimentación personalizado, solicitando siempre como requisito una analítica sanguínea. Porque no solo nos interesa su peso, sino también su salud.
TEST DE ALCAT
Es un análisis de sangre para detectar el nivel de intolerancia de una persona a alimentos, colorantes y conservantes.
Este Test estudia el comportamiento específico de nuestras propias células frente a cada alimento. La reactividad frente a determinados alimentos nos da la pauta para determinar aquéllos que son conflictivos para nuestro organismo.
El Test de Alcat no es un tratamiento de adelgazamiento, ni tampoco un tratamiento contra la migraña o dermatitis, es un análisis de sangre en el cual se reproduce en el laboratorio la respuesta de nuestras células sanguíneas frente a 100 alimentos distintos (los más habituales de nuestra dieta) y 20 de los colorantes y conservantes de uso más común en alimentación.
2. ¿Para qué sirve el test de Alcat?
Es una herramienta de diagnóstico que debe ser interpretada por un profesional de la dietética y nutrición, dicho profesional es quien debe prescribir su aplicación e interpretar y aplicar sus resultados. La función de este test es proporcionar información sobre el metabolismo del paciente respecto a sus intolerancias alimentarias, con el fin de personalizar su dieta y obtener el máximo resultado de su tratamiento.
La información obtenida es importante para abordar, desde el punto de vista dietético, problemas como el sobrepeso, la fatiga crónica, la retención de líquidos, los dolores de cabeza, los trastornos gastrointestinales, algunos tipos de dermatitis, artritis, etc..
3. ¿Cuánto cuesta el test de Alcat?
Depende de que se realice la prueba para los alimentos únicamente o también para colorantes y conservantes. El precio puede oscilar de 400 a 600€.
